miércoles, 13 de octubre de 2010

Salirse


Un día voy a salirme de mi cuerpo.

- Muy bien, cómo lo harás?, -preguntarán ustedes.

Simple.

Voy a correr, correr.

Correr.

Lejos, lejos, lejos…

Hasta que el cuerpo se canse. Verdaderamente se canse.

Y cuando las piernas se rindan, justo en el instante en que cedan y desvanezcan.

Cuando se desplomen.

Justo ahí, en ese preciso y fugaz momento de rendición.

Ahí sí.

Aprovecho el envión.

Y salto con todo para adelante.
.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Podés dejar tu comentario como usuario de Blogger, con tu nombre o en forma anónima. Seleccioná abajo.