viernes, 29 de julio de 2011

Ensayo de Bondad



Tenía que escribirlo. Por eso lo escribo.

No es una circunstancia, cierta persona. Ni muchas circunstancias, ni muchas personas.

Es la predisposición entusiástica la que me lleva. A pintar el mundo de colores.

Y entregarlo a los demás.

Quizás por eso he venido. Tal vez sea ese el sutil motivo de la existencia, que me incita a expresar de alguna manera el ser.

Sin ánimo de enredarme en laberintos que no quiero recorrer.

Pero tenía que decirlo. Por eso lo digo.

Lo escribo.

No es una propuesta tesiática, ni mucho menos. Sólo una breve elucidación, que se orquesta con ánimo de incitar ciertos comportamientos. Aquellos que ejercen una positiva influencia primero en las personas. Luego en la sociedad.

Por eso es Ensayo de Bondad.

Porque procura abrirse camino hasta llegar a la gente. Ingresar por la mente e instalarse en las entrañas. Cubriendo la persona con una especie de aura inquebrantable. Que la lleva luego a manifestarse de manera sana en la existencia.

Aunque parezca pretencioso. O se anuncie prometedor.

Es así.

Es eso y nada más.

Porque las personas no son malas. Obran con maldad. Por cierta convicción errónea que supone honrar sus cometidos.

Pero se embaucan en la improcedencia de sus actos. Que luego sufren. Porque los perjudica.

Se observa siempre en la realidad. Aunque en ciertos casos en apariencias engañe.

Mientras la mayoría obra con bondad.

Porque es eso lo que les enseñaron. Y les resulta efectivo.

Basta sólo con probarlo para encontrar resultados.
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lunes, 18 de julio de 2011

La Noticia


Lo que acabo de ver es realmente sorprendente.

Sorprendente.

Y cuando digo, realmente sorprendente.

No tengan dudas. Es así.

Cualquiera que lo ve se quedaría con la boca abierta. Sentiría que sus ideas dispararían todas hacia el mismo lugar.

Cómo puede ser. Es increíble. No puedo creerlo.

Variantes más o menos, los pensamientos impulsados por el hecho conducirían sin remedio al mismo lugar.

Porque el hecho dicen que no tiene relevancia. Que es de alguna manera una insignificancia. Carece de jerarquía.

Mentira.

Por supuesto.

El hecho importa y dispara pensamientos.

Cuando el hecho es positivo, incita por su propia inercia la alegría. Cuando es desafortunado, instiga a la tristeza.

Aunque se afirme lo contrario. Y haya un séquito de personas que persuaden de su intrascendencia.

No nos engañemos señores. No nos mintamos señoritas. Niños. Adolescentes. Abuelos.

El hecho tiene voz propia. Goza de la jerarquía que le aporta su condición de acontecimiento.

Nos guste o no nos guste.

El hecho viene a hablarnos para provocarnos.

Y dejarnos, cada tanto.

Con la boca abierta.
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lunes, 11 de julio de 2011

Renacer


Yo no sé si el otro día pensaba. O cuándo es que pensaba. Que el mundo debería volverse más sensible. La gente debería refundarse en una dosis mayor de sensibilidad. Una suerte de profundización sobre los sentimientos. Que nos lleven a unos y a otros a andar de la mano. Abrazarnos. Percibirnos cercanos.

Creo que algo así era lo que pensaba. Tal vez era eso. Esa idea sencilla. Práctica quizás. Pero idea al fin.

Porque no veo mucho de eso entre los extraños. No lo veo. No lo percibo. Quizás esté equivocado, pero lo que anuncio es mi mirada. Esa contemplación que procura entender las cosas. Contemplarlas desde el silencio. Para revelarlas. Dar cuenta de ellas.

Quizás con el objetivo de sostenerlas o cambiarlas.

Porque primero aparece la indagación. La observación.

Esos ojos que miran la realidad. O la supuesta realidad.

Miran, analizan y escrutan.

Para comprenderlo todo. Relatarlo con la mayor precisión posible.

Siempre con una finalidad. Un propósito.

Que en verdad ejerce la motivación de la escritura. Moviliza las palabras y los párrafos.

Para puntualizar las ideas.

Luego se produce el redescubrimiento del hecho.
Es un momento crucial.

Cuando la cotidianidad se trae a la superficie.

Ahí se manifiesta el resultado de la observación. Se da lugar al análisis que impulsa la abstracción.

Se procura entonces ascender a cierto nivel de entendimiento.

Elevar de alguna manera el nivel de consciencia.

Despertarse de algún modo.

Entonces ocurre a veces el descubrimiento.

Como un mago uno se encuentra con el conejo que salió de la galera.

Y a partir de ahí. Siempre a partir de ahí.

Si uno tiene esperanzas. De algún modo asume algún compromiso. Se pone en movimiento.

Sí, a partir de ahí.

Está claro.

El mundo se transforma. Mientras uno cambia.

O renace otra vez.
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miércoles, 6 de julio de 2011

Uno Avanza


Hoy vengo hasta aquí para decir que uno avanza.

Para adelante, para el costado, hacia arriba…

Es claro, uno avanza irremediablemente. Se observa con claridad. Es fácil advertirlo.

Cómo negarlo. No?

Parece una obviedad, una simpleza. Algo que podríamos decretar irrefutable. Bien cierto.

Certero.

Aunque parezca una nimiedad. Es muy cierto. Podemos advertirlo con sencillez, con naturalidad.

Quizás por eso he venido a atestiguarlo.

A ponerlo de alguna manera en foco para observarlo. Detenerlo un instante frente a los ojos. Precisarlo tal vez con mayor pretensión.

Aunque parezca una pavada. Una insignificancia.

No hay que confundirse detrás de esa insinuación. Esos vestigios que pueden de alguna manera distraernos. Llevarnos a pensar que son cuestiones menores. Improcedentes.

Que la noticia pasa por otro lado.

No.

De ninguna manera. Hay una notable relevancia en esto que hoy vemos. Que de alguna forma nos constituye. Nos revela como sujetos que transitamos por la vida.

A pesar de que uno se enoje porque vislumbra que alguien fue para allá. Y por qué fue para allá. Si tenía que ir para el otro lado. Dar la vuelta en la esquina sólo unos pasos. Quedarse quieto al menos un momento.

Eternizado.

Pero no. Fue para allá. Sabiendo que no tenía que ir para allá. Fue.

Ahora nos lamentamos. Siempre tarde.

En cambio el otro hizo bien. Dobló donde tenía que doblar. Se frenó a tiempo. Ahora habrá que ver qué es lo que hace.

Seguro que va a decidir sin preguntar.

Así que ahí andamos. Transitando.

Mientras la vida nos pasa.

O, a veces, nos acontece.
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