martes, 1 de abril de 2008

El Capricho

Oídos tapados y ojos vendados.

El capricho es una negación de lo externo. Una soberbia íntima e inquebrantable que se sostiene con ímpetu.

- ¿De qué me hablás?

- Del capricho.

Una determinación negadora, de imágenes mentales que se muestran firmes pero que en determinado momento se las tienen que ver con la realidad.

El capricho forcejea y se sostiene. Es perverso, traicionero y seductor.

Una voz única y unilateral que pretende pintar el mundo a su voluntad. Sin permitir que otro pueda sugerir una pincelada.

No es tonto. Se fundamenta en sus certezas.

Tampoco es inteligente, al no tener flexibilidad se cierra en un mundo que niega posibilidades.

En verdad lo único que le importa al capricho es salirse con la suya. Para regodearse de su logro y gozar del placer que supone tener el mundo a su voluntad.

Demasiadas pretensiones para una condición subjetiva tan vulnerable.
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3 comentarios:

  1. María del Carmenabril 05, 2008 10:01 p.m.

    Me gustó encontrarme con este escrito porque me pareció una interesante descripción del capricho. Pienso que es una mirada que muestra su mecanismo con mucha claridad.

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  2. Comparto, me hizo reflexionar la descripciòn de còmo funciona el capricho. Me quedo pensando. Saludos

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  3. muy buena la descripción...me parece que es más o menos lo que cada uno siente cuando tiene un capricho propio o sufre uno ajeno, pero la gran mayoría no tenemos el talento para describirlo de esa manera.

    qué te parece una descripción con este estilo de distintas emociones? miedo, enojo, verguenza, tristeza, optimismo, confianza, alegría...

    saludos!

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