miércoles, 12 de diciembre de 2007

El Mal Humor


Es evidente que el ánimo es un problema difícil de resolver. Se muestra difuso al entendimiento y goza de cierta complejidad que lo mantiene distante de la razón.

Así que el ánimo se expresa como una suerte de capricho que se manifiesta sin ofrecer explicaciones.

Muy bien…

Mi hipótesis es que hay dos variables bien diferenciadas que inciden en el estado de ánimo. Son como dos perspectivas que lo afectan hasta que en conjunto finalizan determinándolo.

La perspectiva de la realidad objetiva. Y la perspectiva de la realidad subjetiva.

A ver…

La objetiva es lo que ocurre en forma menos cuestionable. Lo visible que con facilidad genera un consenso en la lectura. Lo que todos ven sin necesitar mayores palabras.

La subjetiva es la consecuencia de ideas y conceptos que llegan hasta la mente para mimarla o perturbarla. Algo así como un conjunto de visiones, síntesis y recuerdos que suenan como pequeñas voces que reclaman atención.

Hablan. Hablan. Hablan…

Ambas perspectivas se conjugan para afectar a las personas y expresar una síntesis definitiva y circunstancial en sus estados de ánimo.

¿Entonces?

Creo que hay que favorecer el sentido crítico para protagonizar el humor. Porque pienso que las dos perspectivas pueden ser construidas.

Pensar entonces para obrar en consecuencia.

Todo sea para liberarse del mal humor.

2 comentarios:

  1. Juan este escrito sí que me gusto. Me ha dejado cosas para reflexionar y desmenuzar. Es reconfortante encontrarte y conocerte mas aun. Tu Socio Leandro de Tandil

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  2. Gracias Leandro! Que cada cien te guste uno, es todo un logro. Una alegría tener a mi socio por acá o como lector silencioso. Me alegra recibir comentarios tuyos, dejá más seguido. Gracias, Juan

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