martes, 16 de septiembre de 2008

Sensaciones Inoportunas


La sensación viene y te toca el hombro.

No le contestás.

Entonces te dice…

- No te hagas el tonto. Estoy acá.

Te sonreís y le hacés un gesto de complicidad.

Mirás para arriba, para abajo. ¿A mí?, te preguntás sin decir nada.

Hay sol y das una vuelta en moto. El cielo está despejado, son las cuatro de la tarde. Pocas cosas podrían confluir tanto para incentivar una sonrisa primero y fomentar la alegría después.

- Albricias. Albricias. Toy contento, toy contento. Hago un salto, cuerpo a tierra. Vamos, vamos. Todos contentos.

Palmas, palmas.

Pensamiento mirá para allá. Pensamiento mirá para acá…

Cuerpo entrá a esta reunión. Cuerpo caminá para allá. Ingresá a esta circunstancia. Abrí esta puerta. Cuanta gente linda. Que interesante. Un mate, saludás. Ahora otra puerta, a ver…

- Shhhhh. Dale nene.

- Basta de tocarme la espalda!

4 comentarios:

  1. je,je, yo te alegro payacito, si querès<<<<<<<<<<<..

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  2. Qué lindo texto!! Me gustó la síntesis que hiciste para explicar esas sensaciones impertinentes o pensamientos inoportunos que uno a veces trata de evadir,haciéndose el tonto, y se empeñan en demostrar su presencia. "Acá estoy...",dicen con firmeza...Ufa
    Muy lindo!
    Saludos

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  3. Hola! Me gusta tu manera de expresar estas cuestiones humanas,que hoy en dìa encuentran tan poco espacio en las conversaciones.
    Saludos!

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  4. Gracias por los comentarios. Es lindo poder conversar por el blog. Payacito, gracias por tu invitación. Mario, estoy con vos. Clara, gracias por regalarme tus palabras. Nos vemos por acá,

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