domingo, 27 de diciembre de 2009

Vivir la Función



La mente suele ser bulliciosa. Trae imágenes del pasado, muestra imágenes del futuro.

Relata conversaciones que ocurrieron. Exhibe conversaciones que viven en el tiempo que vendrá, que tal vez nunca sucedan.

Recuerda momentos que pasaron. Diseña momentos que serían, que se vivirían.

Muestra gestos, vivencias, palabras, sentimientos…

De repente, uno con las manos vacías.

En mi caso el problema suele ser la construcción del futuro en mi subjetividad.

Ahí estamos.

La mente me muestra lo que viviré indefectiblemente. Y las circunstancias suelen involucrarme en una realidad que algunas veces no me pertenece.

Pobrecito.

Sé que tarde o temprano la escena va a producirse. Y la obra por fin será representada.

Pero hoy…

Hoy no hay función.
.


Leer Más...

jueves, 24 de diciembre de 2009

Las Palabras


Muchas veces siento que sobran las palabras. Me enojo y me convenzo que no sirven para nada.

Pero vengo al papel sigiloso, sumiso.

Me entrego con vocación de encontrarlas. Aún sabiendo que no sirven. No sirven para nada.

El juego es un desahogo del alma. Un decir que lo único que quiere es revelarse. Hacerse presente, mirar a los ojos.

Alzar la voz y entregarse.

- Acá estoy, me digo determinante.
- Acá, acá.

Las palabras deben revelarse de una vez por todas. Lanzarse al juego, pronunciarse.

Inhibidas sólo persisten reticentes.

Se agobian de silencios que luchan por manifestarse.

Pero no, no dicen nada.
.



Leer Más...

martes, 22 de diciembre de 2009

Ayer


Fue hasta ayer.

Hasta ayer pensaba que se podía explicar todo.

De una manera u otra bastaba con acercarse a cualquier situación o acontecer humano, observarlo desde ciertas perspectivas y metáforas, y por fin relatarlo con cierta precisión razonable.

Tonto.

Me debí haber dado cuenta de lo imponderable, de la imposibilidad que supone pretender abarcar lo subjetivo del ser humano, de la burla de la naturaleza a la razón.

Por suerte ayer no fue hace mucho.

Y hoy no es tarde.
.



Leer Más...

Ayer



Fue hasta ayer.

Hasta ayer pensaba que se podía explicar todo.

De una manera u otra bastaba con acercarse a cualquier situación o acontecer humano, observarlo desde ciertas perspectivas y metáforas, y por fin relatarlo con cierta precisión razonable.

Tonto.

Me debí haber dado cuenta de lo imponderable, de la imposibilidad que supone pretender abarcar lo subjetivo del ser humano, de la burla de la naturaleza a la razón.

Por suerte ayer no fue hace mucho.

Y hoy no es tarde.

.



Leer Más...

viernes, 18 de diciembre de 2009

El Amor


Me pregunto por qué nunca le escribí al amor.

Yo, que le escribí a la libertad, al tiempo, a la muerte…

Yo nunca le escribí al amor.

Hoy me pregunto por qué. Por qué ni una palabra, ni un párrafo.

Se escabulló el amor de mis escritos sin que nunca pueda atraparlo.

Pero hoy lo miro de frente. Le pregunto qué sos. Quién sos. Por qué aparecés, venís, te quedás.

El amor es tal vez la creación más sublime del ser humano. La más hermosa y perfecta.

Un mundo que se inventa entre dos, se construye con el tiempo, se transita en momentos.

Son imágenes, son recuerdos.

El amor se expresa, se dice, pero fundamentalmente se siente.

No es cuestión de flores, ositos o regalos.

No, no.

Yo creo que un verdadero amor se construye con cada gesto, en cada palabra que ofrecimos o recibimos. Cuando estuvimos, cuando nos fuimos. En cada momento que vivimos. Entre encuentros y desencuentros.

Y muchas veces un gran amor se construye...
.



Leer Más...

jueves, 17 de diciembre de 2009

El Enojo



El enojo en mi caso siempre es fundado.

Siendo una persona que me considero racional y justa, no podría ser de otra manera.

No lo manifiesto con grito, golpe de puños o tirando la piedra al blanco perfecto.

Pero lo percibo silencioso e intenso.

Se me presenta, viene a buscarme, me toma. Y ahí está.

Algo en mi interior se dispara como consecuencia de un hecho, una noticia o hallazgo. Una batucada íntima parece reclamar la acción.

Que golpee la pared, diga por fin la mala palabra, frunza el seño, rompa lo que tengo a mano…

- Vamos, dale. Hacelo de una vez. Tonto, tonto. Dale…

Me quedo en silencio. Observando el enojo y sus fundamentos.

Hasta que decido revelarme con determinación…

Escribiendo.

.



Leer Más...