Me gusta
No recomiendo nada porque sería una intrusión en el discernir del otro.
Una brusca manera de decidir por él o por ella.
Diciéndole por acá o por allá.
A pesar de que a uno lo inviten cada tanto con la pregunta, ¿qué te parece que debería hacer?
Asumir la responsabilidad de decidir, sería la mejor respuesta.
¿Por qué se creen que los buenos profesionales no dan indicaciones ni directivas, y jamás asumen la decisión del otro?
Porque la vida es compleja, querido. Y por más convicción que tengan, no van a pisar el palito de hacerse cargo del asunto para exponerse luego a la posibilidad de que luego venga el susodicho o la susodicha y diga…
¡Culpa tuya!
No querido, ningún profesional de la salud mental, coach ontológico y presumiblemente cualquier otro parlanchín respetable y más o menos avispado va a decidir por el consultante.
El paso en falso siempre está al acecho porque más de uno quiere que el otro le aporte la decisión correcta. Pero ese paso jamás hay que darlo, sobre todo si uno no quiere hacerse cargo de las consecuencias de la decisión que fuera.
Ajenas, por supuesto.
Y si bien no sé por qué emergió toda esta perorata, presumo que es porque iba a decir que está bueno recibir me gusta en Facebook, Instagram o donde sea.
Yo me dejaba llevar por cierto espíritu renegado que desistía del juego, bajo el marco teórico autoformulado que me decía…
Está bien Juancito, que no te pongan un puto me gusta te fortalece. Quiere decir que no sos un debilucho que mendiga aprobación.
Quiere decir que hacés lo tuyo y te hacés cargo, sin importarte un bledo la mirada del otro.
Además, Juancito…
¿Además qué?
Diluís el ego querido, y te mantenés distante de la posibilidad de ser un títere de tu propia vida.
Y ahora dicho esto, diré lo otro.
Me gusta que me pongan me gusta, es como una caricia, como una aprobación.
Un guiño de la buena onda.
Constituye la antítesis de la actitud mezquina y pijotera del fracasado y resentido, que en vez de valorar a cualquier otro prefiere hacerse el boludo y evitar poner me gusta para quizás exorcizar vaya a saber qué éxito ajeno.
Quizás por eso yo pongo me gusta sin mayores restricciones.
Celebro la vida y el éxito del otro.
Y admiro a los exitosos, a los que suelen darle con un caño.
Así que cuando alguien me pone me gusta en la publicación que sea, creo que es de mi estirpe y celebra hasta el más irrelevante éxito ajeno.
Me gusta esa actitud.
Leer Más...









