Dolor de Cabeza
Cuando me distraje, zas! Se instaló en mi cabeza.
Ufa.
No hay sonoridad de fondo. Es como un magnetismo turbulento que opera a cuarenta y cinco grados desde el fondo, haciendo resonar la cabeza sin pausa.
Viene desde la derecha arriba con toda intensidad. Disminuye su efecto gradualmente, pero atraviesa todo el cerebro y parece que se escapa por la frente…
Seguramente sigue en otra dimensión hasta agarrar otra cabeza.
Guarda.
Ya apagué el televisor y cerré los libros. No se me ocurre prender la radio.
De Internet resolví no tener noticias hoy. Sólo negocié unos cinco minutos como para hacer este escritito para ver si podría ocasionar una suerte de desahogo que ahuyente el malestar.
A pocas líneas de terminarlo, cruzaré los dedos.
Nada por el momento.
Confiaré entonces en las dos bayaspirinas que ofrecerán batalla.
Ya vuelvo.
Una, dos…
Leer Más...





